Justicia Verdadera

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domingo, 21 de febrero de 2016

Defensa Budista de la Paz Global



Defensa Budista de la Paz Global
La Espiritualidad Budista es el movimiento más racional de la historia de la humanidad, enseñando al sujeto a convertirse en un superhumano o Ser Despierto (Buddha) como Vía para la creación de un mundo mejor y una paz global. Por lo tanto, la Vía de la Reconciliación (Maitriyana) es un refugio para todos los pueblos oprimidos, sin discriminación alguna de su raza, género, religión o clase social. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) cree que es realmente posible reconstruir a la humanidad a partir de los valores de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. En este sentido, la Espiritualidad Budista va más allá del campo religioso, comportándose como un código ético de pensamiento, palabra y acción, al mismo tiempo que impulsa una conducta rebelde frente a la tiranía tanto metafísica como materialista.
Siddharta Gautama fue el revolucionario más importante de la historia porque predicó un Discurso de Liberación y Autodeterminación de los pueblos, realizando una singular e iluminada contribución a los nueve campos de la psicología, pedagogía, medicina, filosofía, arte, ciencia, política, sociología y religión. Por ello, las nueve vías del Maitriyana conforman un pensamiento postmoderno que supera al falso dualismo entre Oriente y Occidente, siendo el preludio de una nueva era de Unidad y Reconciliación de toda la humanidad. Así, cuando el maestro espiritual lucha por lograr la Cura (Nirvana) del mundo no está teniendo ideas drásticas, sino que más bien está permitiendo el emerger del futuro en el aquí y ahora: el Camino Medio de la Salvación y la Evolución. Pero para alcanzar el Despertar (Bodhi) de los pueblos, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) sabe perfectamente que se debe evanescer los males de la guerra, la injusticia social, el analfabetismo y la contaminación.
En este sentido, desde los últimos dos mil seiscientos años, la Espiritualidad Budista ha trabajado profundamente por el objetivo de la Paz Mundial, intentando construir una Tierra Pura o Reino de la Rectitud donde prolifere el bienestar y la serenidad. Esto implica una sociedad plena de pacifismo, redistribucionismo, educación avanzada y armonía ecológica. Este modelo de comunismo de derechos humanos es la encarnación de la Paz dentro del pueblo, desocultando la naturaleza espiritual que yace oculta en cada ser humano, al mismo tiempo que se critica a la búsqueda de poder y riqueza material por ser una falsa vía hacia la felicidad y el progreso en la vida. Aunque el capitalismo se ha convertido en una civilización global, la Espiritualidad Budista tiene la esperanza de guiar a los pueblos hacia la paz mundial por medio de la Ética del Desapego. Siguiendo a Siddharta Gautama y a otros grandes Seres Despiertos (Buddhas) que han aparecido en distintas épocas y lugares, el Maitriyana busca que todos los seres humanos alcancen la paz genuina, ayudando a los pobres y oprimidos a encontrar satisfacción y felicidad en una vida simple y humilde. Esta sabiduría compasiva (prajña-karuna) se concentra en la práctica de la virtud, tanto en el mundo interno como en el mundo externo. En definitiva, según el maestro espiritual, la paz y el altruismo son la naturaleza intrínseca de la humanidad.
En consecuencia, la Espiritualidad Budista persigue objetivos que son contrarios a los gobiernos, pues la historia del mundo demuestra que el Poder mundano se opone a la Libertad, Igualdad y Fraternidad del pueblo, entorpeciendo constantemente el equilibrio y la paz mundial que son la condición natural de la Tierra (Gaia). De esta manera, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) denuncia a los gobiernos como instituciones esencialmente egoístas, dualistas y consumistas. El Maitriyana establece entonces que los gobiernos del mundo se convertirán en instrumentos de paz y justicia cuando se considere a la humanidad como una gran familia, pensando siempre en los intereses de los demás. Esto es nada menos que la Cura (Nirvana) de la codicia, el odio y engaño, instaurando el inicio de una nueva etapa en la evolución de la vida, pues en caso de no asumir una transformación espiritual los pueblos se verán confrontados a su autodestrucción. Por lo tanto, la Espiritualidad Budista es la Vía Única (Ekayana) para proteger los derechos de todos los individuos del planeta, creando una Gran Unidad que abarque a todos los pueblos y evanesciendo el ciclo de repetición (karma) de violencia a través de un marco político, económico y cultural que trabaja a favor de la paz, la justicia, los derechos humanos y la democracia verdadera. Sólo confrontando las diferencias y los conflictos entre las naciones a través del diálogo y la ley internacional es que podrán desaparecer las prehistóricas y barbáricas fuerzas militares. Cuando la guerra, la injusticia, la ignorancia y la contaminación sean superadas, entonces existirá una sociedad amparada por la democracia global y los derechos humanos universales. Sólo el Maitriyana busca crear paz y justicia a lo largo de todo el mundo, educando a la sociedad y protegiendo a la Tierra (Gaia) a través de la Espiritualidad Budista y su Propósito (Dharma) de crear una civilización socialista bajo la guía de los valores de la Libertad, Igualdad y Fraternidad para todos los pueblos. 

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